¿Qué beneficios conlleva la aplicación de la visión artificial a la industria?

La visión artificial no es algo del futuro: es una oportunidad para mejorar el presente en el ámbito industrial

A diferencia de lo que algunos creen, la visión artificial no es algo del futuro, sino que ya forma parte del presente de muchas industrias y procesos industriales que han entendido que es una potentísima herramienta que tienen a su disposición para optimizar su proceso productivo.

Es evidente que los avances tecnológicos han sido los responsables del enorme cambio que se ha producido en el entorno industrial. A día de hoy, la automatización ya es una realidad y existen máquinas capaces de llevar a cabo procesos que antes eran realizados por humanos. Esto permite que las personas puedan dedicarse a otras tareas más cualificadas y, en algunas ocasiones, menos repetitivas y con menos desgaste físico.

Primero fue la automatización y ahora es la visión artificial la responsable de otra gran revolución y cambio de paradigma en el sector industrial.

¿En qué consiste la visión artificial aplicada al entorno industrial?

La visión artificial es un sistema que permite a las máquinas actuar como si se tratara de un ojo humano, es decir, les permite ver su entorno, procesar aquella información que detectan y entender qué es lo que tienen delante. La visión artificial permite a las máquinas observar y analizar escenas reales para tomar decisiones en consecuencia de lo que ven.

Por ejemplo, en las fases de control de calidad de las industrias, antes había unas personas encargadas de mirar los productos, uno a uno para comprobar que estaban en condiciones óptimas y en caso de detectar cualquier anomalía, sacar dicho producto del circuito para poder corregirlo. Actualmente, de eso puede ocuparse una máquina que cuente con visión artificial.

¿Qué beneficios aporta la aplicación de la visión artificial a la industria?

A continuación, detallaremos algunos de los principales beneficios que conlleva la aplicación de la visión artificial al sector industrial.

Gracias a la visión artificial se pueden detectar los productos defectuosos de forma rápida, sacándolos del circuito de inmediato. Es un perfecto aliado para garantizar una calidad óptima en todo lo que se produce.

La visión artificial es tan precisa que permite aprovechar los recursos hasta límites insospechados. Esto permite reducir los costes de producción.

La visión artificial es el mejor aliado posible para cumplir con estándares de calidad, ya que no deja espacio al margen de error. Todos los productos o piezas que supervisa una máquina con visión artificial encajan a la perfección con unos estándares.

La visión artificial permite inspeccionar y revisar de forma minuciosa y detallada los productos, reduciendo a la mínima expresión los errores y garantizando la máxima calidad.

La visión artificial reduce la participación humana en el proceso de fabricación operando con máquinas potentes, crea un entorno de trabajo más seguro en general y disminuye el riesgo de sufrir lesiones.

La visión artificial opera a un nivel de pixel que el cerebro humano no es capaz de procesar. De hecho, se calcula que reduce en un 90% las tasas de error en los procesos industriales.

A pesar de todas estas ventajas que la visión artificial aporta a cualquier proceso industrial, no sería honesto por parte de DEIMA no reconocer de que necesita de una importante inversión económica integrarla en los procesos de producción.

¿Cuáles son las aplicaciones más recurrentes de la visión artificial en el ámbito industrial?

Sin ninguna duda, una de las principales ventajas de la visión artificial es que puede adaptarse a lo que la industria precisa. No obstante, algunas de las aplicaciones más habituales que se le atribuyen son la detección de objetos, tareas de medición precisas, detección de errores, clasificación de imágenes, coincidencia con características

Muchas empresas utilizan la visión artificial en el control y gestión de inventarios. Su capacidad de leer códigos de barras y etiquetas es esencial en esta aplicación. Puede utilizarse para el control de inventario y también para garantizar que se agreguen los componentes necesarios en una línea de ensamblaje o montaje.

Las aplicaciones de la visión artificial también van más allá de las cuatro paredes de una industria. Por ejemplo, en el ámbito de la agricultura se integra la visión artificial a máquinas cosechadoras para que puedan recoger racimos de uvas sin destruirlas. En el campo de la medicina se utiliza la visión artificial para labores de diagnóstico complejas y en el ámbito farmacéutico para realizar un seguimiento de los ingredientes y controlar cantidades o fechas de caducidad.

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Confíe en DEIMA para integrar la visión artificial a su industria

Si después de leer este artículo siente curiosidad por saber de qué forma podría integrarse la visión artificial en su proceso productivo para conseguir incrementar la productividad, le animamos a contactar con nosotros. Nuestro equipo de ingeniería está a su plena disposición.